Como Ministro de Asuntos Exteriores de España, y como amante de la mar, deseo hacer llegar mi apoyo a cuantos hombres y mujeres colaboran en el formidable proyecto de cruzar el Atlántico en moto acuática. Igual que otros navegantes del pasado, la aventura de Álvaro de Marichalar aparece como una empresa quijotesca, la de un hombre solo que, en condiciones extremas, afronta un formidable reto frente la propia Naturaleza. Desde aquí le envío mi mensaje de aliento en esta aventura, portadora a su vez de un mensaje de esperanza y amistad entre los pueblos, y de superación y esfuerzo para nuestros jóvenes.

Josep Piqué i Camps
Ministro de Asuntos Exteriores